En 1994, la ONU estableció el 9 de agosto, como el Día Internacional de los Pueblos Originarios, conmemorando la primera reunión que celebró el Grupo de Trabajo sobre las múltiples poblaciones de pueblos originarios de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías, la que se desarrolló en 1982.

Los datos de la Organización de las Naciones Unidas son determinantes: más de 90 países conviven con poblaciones originarias, distribuídas en más de 5.000 comunidades y compuestas por cerca de 370 millones de personas, representando el 5% de la población mundial. Un número importante que sin embargo, cuenta con escasa representación cultural e institucional y cuyas costumbres siguen siendo irrespetadas, aún cuando la UNESCO sostiene que “La sostenibilidad mundial debe asentarse en unas bases locales que tengan en cuenta las opiniones y las necesidades de las comunidades, incluidas las de los pueblos originarios”.

A 26 años del establecimiento del Día Internacional de los Pueblos Originarios, Latinoamérica mantiene una deuda enorme con sus pueblos indígenas, sociedades y comunidades con una cosmovisión diferente, para quienes la tierra y los recursos naturales están profundamente vinculados a su identidad, cultura y existencia, así como también a su bienestar físico y espiritual.

La Declaración de la Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en su Artículo 2, sostiene que “Los pueblos y los individuos indígenas son libres e iguales a todos los demás pueblos y personas y tienen derecho a no ser objeto de ningún tipo de discriminación en el ejercicio de sus derechos, en particular la fundada en su origen o identidad indígenas”.

Desde el Foro Latinoamericano de Derechos Humanos, defendemos el derecho de los pueblos originarios y exigimos el reconocimiento colectivo de los habitantes naturales y originarios de las regiones, incluyendo de forma irrestricta los derechos humanos que los asisten, el derecho a conservar y transmitir su propio idioma, su cultura, religión y el derecho sobre el territorio que tradicionalmente, habían habitado.

En ese mismo escenario, declaramos que todos los pueblos tienen el derecho a la libre determinación y a establecer su condición política en pos de facilitar su desarrollo económico, social y cultural.

Así mismo, rechazamos cualquier forma de discriminación hacia quienes poblaron esta tierra en su origen, entendiendo que prácticamente todos y todas somos mestizos, herederos en mayor o menor porcentaje de la sangre de quienes habitaban los territorios antes de ser conquistados.

En el Día Internacional de los Pueblos Originarios, el Foro Latinoamericano de Derechos Humanos, declara que es deber de quienes gobiernan hoy Latinoamérica, avanzar hacia modelos de Estado plurinacionales e incorporar en las discusiones políticas de cada uno de los  países, los derechos de los pueblos indígenas.

Puedes revisar la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas aquí: https://bit.ly/2XIXDGy