[Actualizado] El lunes 10 de mayo, fuerzas israelíes ejecutaron un nuevo bombardeo sobre la Franja de Gaza, resultando al menos 20 víctimas fatales, incluyendo 9 niños. Nuevos reportes han llegado en las últimas horas acerca de nuevos bombardeos y una escalada de violencia militar israelí contra zonas residenciales en Gaza, dejando más de 700 personas heridas. El día de domingo 9 de mayo, fuerzas de ocupación israelíes reprimieron a cientos de personas en la Mezquita de Al-Aqsa y el barrio de Sheikh Jarrah y a los palestinos en los sectores cercanos a Bab Al-Amoud, en la simbólica Puerta de Damasco, ciudad de Jerusalén, acción en la que al menos 37 niños palestinos resultaron heridos por las fuerzas de seguridad israelíes. Todo esto en el marco de una arremetida de desplazamiento de palestinos en Jerusalén Este, y además, en el marco de las conmemoraciones del Ramadán.

Ante estos hechos, desde el Foro Latinoamericano de Derechos Humanos nos sumamos a las voces de condena y repudio frente a acciones que continúan con la criminal ocupación israelí sobre territorio palestino, agregando nuevos hechos a la ya abundante sumatoria de crímenes de lesa humanidad y grave violación a los derechos humanos del pueblo palestino, considerando oportuno declarar:

1. Estas nuevas agresiones del Estado de Israel se dan en el contexto de nuevas avanzadas en la ocupación israelí en Jerusalén, con el desplazamiento forzado de familias palestinas en el barrio de Sheikh Jarrah, en el Este de la ciudad. En estas agresiones, las fuerzas de ocupación atacaron a los palestinos, incluidas mujeres y niños, golpeándolos y empujándolos con los equipos de caballería y una persecución indiscriminada y brutal contra los residentes. Mientras que en el barrio de Sheikh Jarrah se ejecuta un nuevo desplazamiento forzado en un contexto de agresiones policiales, militares y civiles, en los referidos hechos en la Mezquitta de Al-Aqsa, se trata de la violación del derecho al acceso de lugares sagrados y de culto del pueblo musulmán. Ambas situaciones han provocado la protesta en otros lugares como la ciudad de Haifa, donde miles de personas salieron a apoyar a los habitantes palestinos de Jersusalén ocupada, amenazados por el desalojo israelí. Todo esto configura un atentado hacia la identidad multireligiosa y multicultural de Jerusalén, y viola nuevamente las numerosas resoluciones y dictados de la Asamblea General de las Naciones Unidas y del sistema ONU en su conjunto en relación al estatus de la ciudad.

2. Junto a lo anterior, la pandemia global del Covid-19 ha impactado con particular gravedad a los territorios palestinos ocupados, atendida su situación de sometimiento a una potencia extranjera ocupante y la vulnerabilidad y falta de condiciones para enfrentar de manera independiente el complejo escenario sanitario y social que atraviesa el pueblo palestino. En relación a esto, cabe recordar, tal como han hecho ya varias instancias y organizaciones de derechos humanos, los compromisos contraídos en elCuarto Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra, el cual señala que la potencia ocupante debe “En toda la medida de sus medios, la Potencia ocupante tiene el deber de asegurar y mantener con el concurso de las autoridades nacionales y locales, los establecimientos y servicios médicos de hospital, así como la sanidad y la higiene pública en el territorio ocupado, adoptando en particular y aplicando medidas profilácticas y preventivas necesarias para combatir la propagación de enfermedades contagiosas y epidemias”1.

Tal responsabilidad fue además reafirmada en la Resolución S-21/1 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Garantía del respeto del derecho internacional en el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental”2, que insta a todos los gobiernos a una obligación de pronunciamiento frente a las violaciones de los acuerdos del IV Convenio de Ginebra, “Reafirmando que todas las altas partes contratantes en el Cuarto Convenio de Ginebra tienen la obligación de respetar y hacer respetar las obligaciones dimanantes del mencionado Convenio en lo que respecta al Territorio Palestino Ocupado”.

3. El Estado de Chile ha concurrido con su voto a favor de tales resoluciones, e intentando dar cumplimiento a tales compromisos, el Senado ha adoptado el recién pasado miércoles 5 de mayo, un Proyecto de Acuerdo en el que se conmina al Ministerio de Relaciones Exteriores a que haga efectiva la solicitud hacia el Estado de Israel en el sentido de cumplir con las obligaciones que dicho tratado le impone en su carácter de potencia ocupante, y con ello, que provea de vacunas contra el Covid-19 y demás medidas sanitarias adecuadas al control de la situación pandémica en la población de territorio palestino, que en la actualidad se encuentra en un grave momento, lo cual contrasta completamente frente a la alta provisión de vacunas y atención médica para la población israelí3. Este proyecto de acuerdo se enmarca, además dentro de una serie de acuerdos y declaraciones en el mismo sentido de parte de los poderes legislativo y ejecutivo de nuestro país.

4. El Estado y Gobierno de Israel son, junto con los de Estados Unidos, frecuentes infractores en esta materia de las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y las disposiciones y principios más elementales del sistema de Naciones Unidas y de las relaciones internacionales. Con tal constatación, no es extraño que el gobierno de Estados Unidos aparezca nuevamente avalando las acciones que provocan esta declaración, bajo la apelación al supuesto derecho a defenderse del Estado de Israel frente a las supuestas agresiones palestinas. Esta negación de la notoria asimetría militar y frente a los crímenes de Estado y las graves y generalizadas violaciones a los derechos humanos por parte del Estado de Israel en el marco de su ocupación sobre Palestina es una corroboración más de la atroz situación que padece el pueblo palestino. Solidarizamos y llamamos a accionar todas las vías posibles nacionales e internacionales posibles para detener este tan doloroso escenario que la Humanidad no debe seguir tolerando.

5. En el ámbito nacional en nuestro país, nos unimos a los llamados al pronunciamiento y las denuncias y acciones correspondientes de parte del Gobierno de Chile y su Ministerio de Relaciones Exteriores, y del conjunto de los actores y fuerzas políticas, partidos, organizaciones y movimientos, y a visibilizar y denunciar esta gravísima e inaceptable realidad que no debe continuar más. Llamamos, asimismo, al apoyo y al compromiso con el pueblo palestino y con sus organizaciones para colaborar en el legítimo y justo anhelo por el reconocimiento íntegro de sus derechos colectivos, soberanía y autodeterminación.

Foro Latinoamericano de Derechos Humanos, martes 11 de mayo de 2021.


1Artículo 56 del IV Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra, 1949, https://www.icrc.org/es/doc/resources/documents/treaty/treaty-gc-4-5tdkyk.htm

2Resolución S-21/1 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “Garantía del respeto del derecho internacional en el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental”, 21º período extraordinario de sesiones (23 de julio de 2014), https://undocs.org/pdf?symbol=es/A/69/53

3Proyecto de Acuerdo del Senado, Boletín Nº S 2166-12, 5 de mayo de 2021, https://www.senado.cl/appsenado/index.php?mo=sesionessala&ac=detalleVotacion&votaid=8327