Hoy, 20 de mayo, se conmemora y realiza una nueva Marcha del Silencio en la hermana República de Uruguay.

¿Qué se conmemora en esta tan simbólica fecha para el país oriental?

Un recuento de los sucesos que dieron forma a esta movilización por los Derechos Humanos y contra las graves violaciones ejecutadas por las dictaduras uruguaya y argentina, que ocasionaron el inicio de esta conmemoración.

La dictadura uruguaya se inicia con el golpe de Estado del 27 de junio de 1973. Casi 3 años después, el 24 de marzo de 1976, un golpe militar sigue los pasos en Argentina. Las dictaduras argentina y uruguaya inician una colaboración estrecha para atacar a las disidencias políticas en ambos países.

El 18 de mayo de 1976, los uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz son secuestrados en Buenos Aires por la inteligencia militar argentina-uruguaya. Desde el exilio, denunciaban los crímenes cometidos por la dictadura instalada desde 1973.  En la madrugada del 19 de mayo, Manuel Liberoff, doctor en medicina, integrante del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y militante del Partido Comunista, es secuestrado en Buenos Aires frente a su esposa e hijas.

Una semana antes, Rosario Barredo Longo y William Whitelaw Blanco, pertenecientes a la agrupación “Nuevo Tiempo” y a la Unión Artiguista de Liberación (UAL), eran capturados, también en Buenos Aires, junto a sus tres hijos menores de edad, que aparecerían dos semanas después.

El 20 de mayo, Michelini, Gutierrez Ruiz, Barredo y Whitelaw Blanco fueron asesinados por los militares. Al día siguiente, aparecen sus cuerpos.

La dictadura uruguaya actuaba así ante la posible formación de un frente opositor que agrupara a integrantes de distintas organizaciones políticas.

A 20 años de esos asesinatos, a mediados de los años 90s, surge la idea de recordar la fecha con una marcha por la avenida 18 de Julio, demandando justicia por los asesinatos y desapariciones ejecutadas por la dictadura. Así, en 1996 se realiza la primera “Marcha del Silencio” bajo la consigna “Verdad, Memoria y Nunca Más”.

A partir de entonces, la marcha se transforma en un acontecimiento político año tras año. El tema de los DDHH bajo la dictadura y en particular el tema de los desaparecidos, logra seguir estando presente en el debate público y el imaginario colectivo, superándose con ello la derrota, en 1989, de la votación adversa en el plebiscito acerca de la Ley de Caducidad, lo cual implicó que los militares y policías autores de graves violaciones a los derechos humanos durante la dictadura no pudieran ser juzgados por los delitos cometidos en territorio uruguayo.

Más tarde, la reivindicación popular por el cese de la impunidad de estos graves hechos mantiene el tema vigente, y la Suprema Corte de Justicia, que en 1988 había declarado que la Ley no era contraria a la Constitución, la declara inconstitucional en 2009, habilitando el juzgamiento de los crímenes de Estado.

Hoy, en un nuevo 20 de mayo y una nueva Marcha del Silencio en el hermano Uruguay, nos unimos a la demanda por Verdad y Justicia, y por políticas que promuevan la Memoria y la vigencia más amplia para los Derechos Humanos de todas las personas, colectivos y pueblos de nuestra América y el Mundo.

Foro Latinoamericano de Derechos Humanos, jueves 20 de mayo de 2021.